La OCU recuerda qué comportamientos habituales en verano pueden ser sancionables si afectan a la seguridad y al control del vehículo.
En verano aumentan algunos hábitos al volante que, aunque son habituales, pueden comprometer la seguridad durante la conducción y llegar a ser motivo de sanción. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha recordado algunas de estas prácticas, entre ellas conducir con chanclas, comer o beber mientras se conduce o circular con el brazo apoyado en la ventanilla.
¿Se puede conducir con chanclas?
La normativa no prohíbe expresamente conducir con chanclas. Sin embargo, este tipo de calzado puede dificultar el manejo de los pedales, ya que no queda completamente sujeto al pie y puede doblarse, desplazarse o incluso engancharse. Si un agente considera que el calzado impide al conductor mantener el control del vehículo, puede sancionarlo con una multa de hasta 200 euros.
Por este motivo, lo más recomendable es utilizar durante la conducción un calzado cómodo, cerrado y con suela plana. También conviene prestar atención a otros tipos de calzado, como los zapatos de tacón, que pueden dificultar determinadas maniobras.
¿Me pueden multar por llevar el brazo fuera de la ventanilla?
Otro gesto muy habitual durante los meses de calor es conducir con un brazo apoyado en el marco de la ventanilla. Aunque pueda parecer una conducta inofensiva, también puede ser sancionable si afecta al control del vehículo.
La referencia está en las obligaciones del conductor recogidas en el Reglamento General de Circulación, que exige mantener el control y la atención necesarios durante la conducción. Según la información difundida por la OCU, esta conducta puede conllevar una sanción de 80 euros.
Comer o beber mientras se conduce
Tampoco existe una prohibición específica que diga que comer o beber al volante esté prohibido. El problema aparece cuando estas acciones interfieren en la conducción. El artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación obliga al conductor a mantener la libertad de movimientos, el campo de visión y la atención permanente necesarios para garantizar la seguridad.
Por ello, ante un viaje largo, lo más seguro es realizar las paradas necesarias para hidratarse, comer o descansar. La clave no está únicamente en evitar una multa, sino en mantener siempre el control del vehículo y reducir cualquier distracción al volante.
Fuente: motor.elpais.com
