La inspección técnica en carretera es una comprobación no anunciada e inesperada a la que pueden ser sometidos en la vía todos los vehículos y que se realiza por la autoridad competente en materia de tráfico o bien, bajo su supervisión, en unidades móviles de ITV.
Coincidiendo con el inicio de la campaña especial de intensificación de la vigilancia de camiones y autobuses con la realización de ITVs móviles en carretera anunciada por la DGT, la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (Aeca-ITV) explica en qué consisten estas inspecciones complementarias y aleatorias, cuyo objetivo es garantizar que los vehículos que circulan por nuestras vías cumplen con la legislación vigente, tanto desde el punto de vista de seguridad vial, como de la protección del medio ambiente.
Tal y como sucede en una ITV periódica, en una ITV en carretera, la autoridad podrá comprobar los siguientes elementos: identificación del vehículo, equipo de frenado, dirección, visibilidad; equipo de alumbrado y componentes del sistema eléctrico; ejes, ruedas, neumáticos y suspensión; chasis y elementos acoplados al chasis, así como las emisiones contaminantes. También se prestará especial atención a la sujeción de la carga, si así corresponde.
En el caso de que se trate de una inspección visual, los agentes de la autoridad harán una evaluación del uso correcto del número necesario de medidas adecuadas para sujetar la carga o la medida de las fuerzas de tensión, el cálculo de la eficiencia de la sujeción y la verificación de los certificados, en su caso.
Inspecciones técnicas en carretera con unidad móvil
Pero las inspecciones técnicas en carretera también pueden ser más minuciosas, para lo cual, se utiliza una unidad móvil de ITV que está provista del equipamiento necesario, incluido, entre otros, aquel que permite evaluar el estado de los frenos y la eficiencia de frenado, la dirección, la suspensión y las emisiones contaminantes del vehículo, y esta inspección técnica se realiza en colaboración del personal técnico cualificado con la formación requerida.
En caso de ser necesario una inspección técnica aún más precisa, debido a la complejidad de la inspección, el vehículo puede ser dirigido por los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil a una estación de ITV fija.
Desde Aeca-ITV explican que, si en el control que se hace en ITV en carretera se detectan defectos graves o muy graves, estos tienen que ser subsanados y, posteriormente, se debe presentar el vehículo en una estación ITV fija para comprobar su correcta subsanación. En caso de que en la ITV en carretera se detecte que el vehículo tiene la ITV caducada, se le impondrá la correspondiente sanción y el vehículo directamente deberá ir a una estación fija a realizar la inspección técnica correspondiente.
Fuente: Clipper
