Cada vez más conductores apuestan por el coche eléctrico no solo para el día a día, sino también para sus vacaciones. Aunque la autonomía ha mejorado mucho en los últimos años, los viajes largos con un vehículo eléctrico requieren algo más de planificación que con un coche de combustión.
Conoce la autonomía real de tu vehículo
La cifra homologada de autonomía puede variar en función de la velocidad, la carga, la temperatura exterior y el uso del climatizador. Antes de salir, haz una estimación realista basada en tu experiencia habitual de conducción.
Planifica las paradas con antelación
Utiliza apps como Electromaps, ABRP (A Better Routeplanner) o las propias de los fabricantes para trazar tu ruta incluyendo electrolineras. Estas aplicaciones te permiten ver en tiempo real qué puntos de carga están disponibles, su potencia y tipo de conector.
Prioriza cargadores rápidos o ultrarrápidos
En viajes largos, lo ideal es hacer paradas en cargadores de más de 50 kW, que permiten recuperar buena parte de la batería en 20-40 minutos. Aprovecha ese tiempo para descansar, comer algo o estirar las piernas.
Lleva tarjetas o apps compatibles
Muchos puntos de carga requieren registro previo o el uso de tarjetas específicas. Infórmate antes y lleva varias opciones por si una no funciona.
Revisa el coche antes de salir
Aunque los coches eléctricos tienen menos piezas móviles, es importante revisar neumáticos, frenos, luces y niveles (sí, también los hay). Y por supuesto, asegúrate de tener la ITV al día: también es obligatoria para vehículos eléctricos y garantiza que todo está en orden.
Conclusión: viajar con un coche eléctrico es perfectamente viable y cada vez más cómodo. Solo necesitas un poco de planificación… y muchas ganas de disfrutar del trayecto.
