El peligro de circular con turismos envejecidos

El envejecimiento del parque automovilístico y el incumplimiento de la ITV elevan el riesgo de accidentes mortales.

La seguridad en las carreteras españolas se enfrenta a un desafío estructural: el envejecimiento del parque de turismos, unido al incumplimiento de la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) y a un aumento significativo de defectos graves, está contribuyendo a una mayor siniestralidad mortal, según alertan desde la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV).

El problema no es menor. Los últimos datos de la Dirección General de Tráfico (DGT) muestran que, en 2025, cerca del 47 % de las víctimas mortales en vías interurbanas viajaban en un turismo, el tipo de vehículo más común en España. Al mismo tiempo, la edad media de los coches en circulación supera los 14,5 años, muy por encima de la media europea. Este envejecimiento tiene un impacto directo en la seguridad: cuanto más años tiene un vehículo, mayor es la probabilidad de que presente fallos técnicos y de que no supere las inspecciones rutinarias.

Más edad, más fallos: la ITV como indicador de riesgo

El análisis de AECA-ITV revela una correlación clara entre antigüedad del turismo y defectos detectados en la ITV. Por ejemplo, mientras que solo alrededor del 7 % de los coches de entre 4 y 5 años de edad son rechazados por defectos graves, esta tasa supera el 22 % en turismos con más de 20 años. Además, los vehículos más antiguos tienden a acumular más kilómetros —por encima de 220 000 km en media a partir de los 20 años— lo que incrementa el desgaste de sistemas críticos como frenos, dirección o suspensión.

El problema se agrava cuando los conductores no acuden a la ITV en el plazo establecido: los coches que llegan con retrasos de hasta seis meses presentan un 27 % más de defectos, mientras que aquellos que retrasan la inspección más de un año alcanzan un 73 % de rechazo por fallos graves. Esto apunta a una realidad preocupante: muchos propietarios saben que sus vehículos no están en condiciones de pasar la prueba, y prefieren posponerla, incrementando el riesgo de siniestros.

Antigüedad y siniestralidad mortal

Los datos de siniestros con víctimas mortales también reflejan esta relación. En vías interurbanas, el porcentaje de turismos implicados en accidentes con la ITV caducada aumenta conforme lo hace la edad del vehículo: del 4 % en coches de 5 a 9 años hasta el 12 % en aquellos con más de 25 años. Estos coches más antiguos y con la ITV sin vigencia no solo incumplen la normativa, sino que representan un riesgo real para todos los usuarios de la vía.

AECA-ITV insiste en que mantener la ITV al día y el adecuado mantenimiento del vehículo son piezas clave para reducir la siniestralidad vial. Además de la seguridad, hacerlo también evita sanciones económicas que pueden llegar hasta los 500 €.

Fuente: www.aeca-itv.com

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