¿Es posible acabar en la cárcel por no pasar la ITV?

Circular con un vehículo sin la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) en regla puede resultar en una multa que oscila entre los 200 y 500 euros. Sin embargo, más allá de la repercusión económica, esta acción también puede representar un riesgo para la seguridad tuya y de aquellos que te acompañan.

¿Pero qué sucede si te preguntas si esto podría llevarte a la cárcel? En la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración en la Inspección Técnica de Vehículos (AECA-ITV), se han planteado esta pregunta, señalando que en ciertos casos, circular sin la correspondiente ITV vigente puede acarrear consecuencias legales.

Aunque se trate de un escenario extremo, esta asociación ha destacado que un conductor que cause un accidente vial debido al mal estado de su vehículo podría enfrentar una posible pena de prisión si se demuestra que el accidente fue causado por fallos en el funcionamiento del vehículo, como neumáticos desgastados o frenos en mal estado, y el conductor era consciente de estos defectos.

Si el accidente pone en peligro grave e inmediato la vida o integridad de las personas, con resultados fatales o lesiones importantes, se podría considerar un delito penal que conlleva la privación del derecho a conducir, multas e incluso penas de prisión, según han señalado desde la asociación AECA-ITV.

Esto, sumado a la posibilidad de que la aseguradora del vehículo no cubra los daños en caso de accidente y las sanciones económicas por circular sin la ITV vigente, evidencia la gravedad de la situación.

AECA-ITV ha subrayado estos puntos durante un evento en el que participaron varios expertos, incluyendo a Mar Cogollos de la Asociación para el Estudio de la Lesión Medular Espinal (Aesleme), Pablo E. Rodríguez de la Policía Municipal de Madrid y Bartolomé Vargas, ex fiscal de Sala de Seguridad Vial y Movilidad Sostenible.

Vargas explicó que para que la falta de ITV sea considerada un delito de homicidio o lesiones imprudentes, se deben cumplir ciertos requisitos, como la existencia de un riesgo concreto para la seguridad vial, la voluntariedad en la conducta del infractor y la relación de causalidad entre la conducta y el riesgo creado.

Según la última Memoria de Actividad publicada por la Fiscalía de Seguridad Vial, el volumen de delincuencia vial detectada en 2022 fue el más alto desde 2005, con más de 137,400 procedimientos iniciados. Específicamente, en relación con el delito tipificado en el artículo 380 del Código Penal, que se refiere a conducir con temeridad manifiesta y poner en peligro la vida o integridad de las personas, el número de procedimientos iniciados en 2022 fue más del doble que en 2018, llegando a 3,539 (un aumento del 128%).

 

 

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