La nueva normativa española exige que las balizas V-16 emitan una luz intermitente durante al menos media hora, pero las aseguradoras advierten que el auxilio puede tardar más en llegar, lo que deja un vacío de seguridad si no hay alternativa clara.
Desde la entrada en vigor de la obligación de llevar balizas V-16 en España, una de las preguntas más repetidas entre los conductores es cuánto tiempo mantienen la luz encendida y qué ocurre si dicha luz se apaga antes de que llegue la asistencia en carretera. Según el Reglamento General de Vehículos, estos dispositivos deben emitir una señal luminosa intermitente durante al menos 30 minutos continuos una vez activados, una exigencia mínima incluida en la homologación técnica del producto.
Sin embargo, las estimaciones sobre los tiempos reales de llegada de una grúa o ayuda mecánica superan habitualmente esa media hora. Las principales compañías de asistencia en carretera sitúan el plazo de intervención en 45 minutos o incluso hasta una hora o más, según el tráfico o las condiciones meteorológicas. Esto significa que el dispositivo podría dejar de emitir luz antes de que el vehículo averiado reciba auxilio.
Este desfase operativo ha sido señalado por asociaciones como Dvuelta, que abogan por aclaraciones oficiales a la Dirección General de Tráfico (DGT) sobre cómo actuar cuando se supera ese umbral de 30 minutos. La preocupación se centra en que una baliza apagada deja un vehículo inmovilizado sin señalización visible para otros automovilistas, aumentando el riesgo de colisiones secundarias.
Mientras tanto, expertos en seguridad vial recomiendan complementarla con otros elementos de señalización y adoptar todas las medidas de protección posibles, como chalecos reflectantes y utilizar sistemas de aviso adicionales, para reducir la exposición de ocupantes y evitar situaciones peligrosas cuando la asistencia se retrasa.
Fuente: motor.elpais.com
