¿Se puede adelantar a una quitanieves en carretera?

La Dirección General de Tráfico avanza que la normativa restringirá el adelantamiento a quitanieves en condiciones de nieve para facilitar la circulación y mejorar la seguridad vial.

Con la llegada de las borrascas invernales y las bajas temperaturas, una de las preguntas más habituales entre los automovilistas es cómo actuar al encontrarse una máquina quitanieves trabajando en carretera. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha respondido con claridad: no se debe adelantar a estos vehículos mientras realizan sus labores de limpieza y dispersión de sal.

Aunque esta recomendación ya estaba presente en las guías de conducción con nieve y hielo, las autoridades han intensificado la medida ante la previsión de condiciones meteorológicas adversas. Actualmente, la DGT aconseja mantenerse tras la quitanieves y adaptar la velocidad, ya que intentar adelantarlas no solo es innecesario sino que aumenta el riesgo de accidente debido al estado resbaladizo de la calzada y la limitada visibilidad.

Nueva normativa de tráfico en camino

La tendencia actual va más allá de una simple recomendación. Con la modificación del Reglamento General de Circulación (RGC) en 2025, que introdujo el Real Decreto 465/2025, se ha planteado reforzar esta conducta mediante una normativa más estricta. En concreto, el artículo 31 del RGC se actualizará para indicar que cuando la vía esté afectada por nieve o hielo, los vehículos deben circular por el carril derecho y queda prohibido adelantar, con el fin de facilitar el paso de quitanieves y servicios de emergencia.

Esta modificación pretende que el carril izquierdo permanezca libre para los vehículos de emergencia y los equipos de mantenimiento, mejorando así la fluidez del tráfico y reduciendo los posibles obstáculos para las máquinas que trabajan en condiciones climatológicas extremas.

Riesgos de adelantar

Más allá de la normativa, existen razones de seguridad para seguir esta recomendación. Las máquinas quitanieves suelen desplazarse a velocidades reducidas —obvias dadas sus funciones—, lo que puede resultar frustrante para algunos conductores. Sin embargo, la carretera sin limpiar suele ser resbaladiza, y realizar un adelantamiento en estas condiciones multiplica el peligro de perder el control del vehículo.

Además, estos equipos pueden esparcir sal o arena detrás de sus ruedas, lo que podría dañar la carrocería de un coche que se sitúe demasiado cerca o intente rebasarlos imprudentemente.

Con el nuevo marco regulatorio y las recomendaciones de la DGT, la idea es aumentar la seguridad y facilitar el trabajo de quienes mantienen las carreteras transitables durante el invierno.

Fuente: motor.elpais.com

Leave a Reply